viernes, 23 de febrero de 2018

Midiendo con el histograma

El histograma es el gráfico estadístico que representa la cantidad de pixeles para cada valor de luminancia de una imagen. Estos valores varían entre el 0 que corresponde al negro y el 255 correspondiente al blanco. La importancia del histograma en fotografía digital radica en que a partir de este gráfico, podemos hacer una rápida interpretación de la exposición que tiene la imagen.

Cabe aclarar que no siempre desearemos una imagen “equilibrada” en cuanto a la gama tonal, pues podríamos buscar deliberadamente conseguir imágenes en clave alta o baja, según nuestra intención.

Gracias al histograma podemos exponer con más facilidad incluso que con el fotómetro aunque la desventaja es que normalmente las cámaras no te permiten ver el histograma antes de realizar la fotografía.

Podemos usarlo para exponer de diferentes maneras:

- Exposición correcta al gris medio: es aquella exposición donde el histograma está centrado y llega lo más posible a derecha intentando mostrar lo más fielmente posible la realidad fotografiada.

- Exposición a la derecha: es la que no busca tanto el resultado estético correcto de la foto en un principio, si no, la mayor cantidad de información posible y evitar el mayor ruido en la imagen posible. Ya en la posterior edición se buscará el resultado correcto. 

El color negro en fotografía digital significa falta de información. Por lo tanto, si al fotografiar lo llevamos hacia un gris, este sí tendrá información. En el posterior procesado subexponiendo llevaremos ese gris de nuevo a negro, pero en este caso con información. Esto significara menos ruido en nuestra imagen.

Hay que recordar no tener en cuenta las luces directas y los reflejos, especulares o no, que entren en nuestro encuadre a la hora de exponer. Si intentáramos recuperar esas luces, el resto de la fotografía quedaría subexpuesto. A veces puede ser una fotografía estéticamente interesante.

Por último, un apunte sobre lo que ocurre cuando disparamos en RAW con respecto a las luces altas. Podremos recuperar ciertas luces quemadas. Una fotografía en color, recordemos tiene 3 canales (Red, Green, Blue) así que cuando vemos un histograma en gris estamos viendo el histograma promedio de los histogramas de cada canal. Si las luces quemadas de las que hablamos están en solo uno de esos canales, podremos recuperar la información.

Tipos de luz y medición

Cuando hablamos de luz en fotografía podemos estar hablando de incidente y/o reflejada. La luz incidente es la que llega desde la fuente de luz a la superficie de un sujeto.  La luz que el objeto no absorbe, es la luz reflejada. Con este segundo tipo de luz es con el que trabaja una cámara fotográfica, por lo que la medición no siempre resultará exacta, en base a la cantidad de luz que hayan absorbido o reflejado los diferentes objetos de nuestro encuadre. 

Una cámara está preparada para entender que lo que tiene delante es un gris medio, es decir, objetos que reflejan un 18% de luz. Por lo tanto, siempre tenderá a subexponer el color blanco (debido a que lo considera un gris medio muy iluminado) y a sobreexponer el color negro (debido a que lo considera un gris medio poco iluminado).

El exposímetro de nuestra cámara es la representación gráfica de la medición. Utiliza diferentes patrones de lectura: 

- Ponderada o promediada: da más importancia a la luz de la zona central de la escena aunque mide en toda ella. En Canon, también existe la Parcial, que solo mide la luz en una amplia zona central. 

- Puntual: mide la luz en una porción muy pequeña de la imagen y suele coincidir con el punto de enfoque. 

- Evaluativa o matricial: mide la luz en toda la escena. 

Debemos recordar siempre que, puesto que estamos utilizando luz reflejada, debemos interpretar la lectura realizada, y cambiar los valores dados en el caso que no la consideremos correcta. Cuanta mayor diferencia haya entre las zonas de luces y de sombras de una imagen, más complicado será para nuestra cámara decidir la correcta exposición de ésta. 

Para determinar la exposición en casos con mucho contraste es necesario decidir la parte de la escena que consideramos importante, es decir, nuestro centro de interés. Por ejemplo, si un sujeto tiene un fondo muy luminosos se debe medir la exposición para el sujeto que es el que nos interesa, el fondo saldrá sobreexpuesto, pero el sujeto estará bien expuesto.

NOTA: Para corregir los fallos en la medición siempre podremos usar la compensación de la exposición: (+/-) o EV. Nos servirá para aclarar u obscurecer un poco la toma si no nos gusta resolvió la cámara la fotografía. En caso que tengamos mucho contraste en la toma posiblemente no lo resuelva bien y será conveniente usar este mando.

Modos y zonas de enfoque

Antes de disparar se deben tener en cuenta 3 cosas de forma independiente. El enfoque (presionar el botón de disparo hasta la mitad y comprobar que el foco esté en el punto elegido), el encuadre (elegir los elementos que se desea entren en la toma) y comprobar la exposición que selecciona la cámara a través del exposímetro.

Antes de hablar de los diferentes modos de enfoque, debemos definir cómo enfoca una cámara: Enfoca "por contraste" a un plano paralelo a la cámara a una distancia x. 

01.- Enfoque manual: girando la rosca del enfoque situada en el objetivo variaremos la distancia de foco o enfoque manualmente.

02.- Enfoque automático o autofoco: la cámara enfoca automáticamente. Distinguimos tres tipos de autofoco:

a) Enfoque Automático: One Shot / AF-S: Apretando ligeramente el botón del disparador y sin llegar a disparar la fotografía, activamos el enfoque. De ese modo la cámara enfocará a esa distancia y se mantendrá así hasta que dejemos de presionar el disparador.

b) Enfoque continuo: AI Servo / AF-C: Apretando ligeramente el botón del disparador y sin llegar a disparar la fotografía, la cámara seguirá el movimiento del motivo manteniendolo siempre enfocado. Es ideal para objetos en movimiento.

c) Enfoque inteligente: AI Focus / AF-A: Es una combinación de los dos modos de enfoque anteriores. La cámara trata de determinar si el objeto enfocado es estático o está en movimiento, aplicando el enfoque que cree apto para ello. De todos modos, no es un modo muy fiable.

Con respecto a las diferentes zonas de enfoque que nos dará la cámara, optaremos siempre por la misma:

01.- AF de punto único: Este modo permite que se seleccione cualquiera de los puntos de enfoque disponibles. Al ser uno mismo quien decide el punto de enfoque, se sabe exáctamente donde se está enfocando. El riesgo es que si no somos precisos ese punto único puede enfocar en otro sitio cercano a nuestro objeto principal.

NOTAS: 

- El resto de zonas de enfoque se podrán consultar en el manual de la cámara.

- Recordad que si el punto de enfoque se encuentra bloqueado y no podemos cambiar dicho punto, tenemos que buscar un botón o rosca en la cámara con una L (es la opción de bloqueo del punto de enfoque). Hay que quitar dicha opción. 

Ojo Vs cámara

La luz es esencial en fotografía, palabra que significa “escritura con luz”. Sin luz es imposible ver o tomar fotografías y es la luz la que hace a los objetos visibles al ojo y a la cámara. Pero desde el punto de vista de la fotografía, lo más importante es que la luz se desplaza en línea recta (rayos que atraviesan el humo, las nubes, o en las sombras).

El ojo es capaz de percibir con claridad los objetos gracias a que sólo admite una cantidad de luz limitada a través de un pequeño orificio, pupila, que el cristalino enfoca a continuación. Incluso, al igual que la fotografía, crea una imagen invertida. Pero aquí terminan los parecidos. Hay diferencias como la visión selectiva del ojo (solo se ven claras las palabras que se leen mientras el resto se ven borrosas), la escena limitada vista en la fotografía, y la sensibilidad (el ojo se adecua a la situación ambiental mejor que la fotografía, aunque esta jugando con los periodos de exposición puede mejorar el resultado). La fotografía exagera los contrastes entre las partes claras y obscuras por lo que no puede enfrentarse a ciertos contrastes (interior o exterior). De este modo, en la fotografía, tenemos que elegir entre luces y sombras a la hora de encuadrar (no incluir ambas si son exageradas, para que todo salgo tal y como lo vemos) o la hora de exponer (si es que tenemos ambas dentro de nuestro encuadre).

miércoles, 21 de febrero de 2018

Profundidad de color, por Hugo Rodriguez




Enlace al video donde se ven todos los bits (los unos y los ceros) de los que está compuesta una fotografía digital a color de 24 bits: https://vimeo.com/2829203.

Formatos digitales

JPG: Es un formato con una muy buena compresión que permite un tamaño de almacenamiento relativamente pequeño. La cantidad de espacio ocupado en el disco duro es directamente proporcional a la calidad de la imagen. Es muy bueno para internet. En relación a los programas de retoque, decir que el jpg no admite capas ni información de transparencia. Es perfecto para internet.

TIFF: Es un formato muy extendido en el mundo de la fotografía porque ofrece muchas prestaciones como capas o información de transparencia. Tiene diferentes tipos de compresión y gracias a estos su tamaño es relativamente menor, aunque siempre entre 2 y 20 veces mayor que un jpg, por lo que es demasiado pesado para internet. La compresión más común y que no pierde calidad es la LZW, aunque no funciona bien con imágenes a 16 bits/canal. Por lo tanto, entre las distintas compresiones del tiff, como son LZW, ZIP o JPG, elegiremos la LZW cuando estemos trabajando a 8 bits/canal, y ninguna si trabajamos a 16. Es perfecto para imprimir con la máxima calidad. 

NOTA: Aunque no hemos hablado de los bits por canal, se refieren a la cantidad de bits de información necesarios para representar el color de un píxel en una imagen digital. Solamente debemos saber que podemos encontrarlo en el menú imagen – modo.

RAW: La traducción literal es “crudo”. Al contrario que el jpg o el tiff, no es un formato único, si no diferentes. Cada marca tiene el suyo propio. Básicamente, contiene la información que capta el sensor con una manipulación mínima, un conjunto de metadatos de la toma, y una pequeña copia en jpg (por esto algunos programas nos abren la imagen en pequeño, porque no están abriendo el raw, si no este pequeño jpg). Es como un negativo digital, del cual se pueden obtener diferentes copias. A este proceso se le llama revelado y consiste en dar una apariencia que nos guste a la copia y guardarla en un formato comprensible por cualquier tipo de programa (jpg o tiff). El archivo original RAW no se debe tirar nunca puesto que es como un negativo, por lo que tiene mucha más información que cualquier copia y podremos seguir haciendo copias diferentes.

NOTA: Los metadatos son los datos que contienen la información de la toma, como fecha, hora, cámara, velocidad, abertura e ISO.